jueves, 26 de mayo de 2011

Sueño recurrente

No tuvo tiempo de reaccionar. La marquesina cedió y le cayó encima, decapitándolo y haciendo rodar su cabeza hasta introducirse por la alcantarilla más próxima. Su cuerpo inerte quedó bajo la estructura mientras su cabeza viajaba a través de la red de alcantarillado, recorriendo y contemplando ese extraño mundo sucio, húmedo y oscuro que había visto tantas veces en aquél sueño recurrente que nunca fue capaz de interpretar.

Ismael 

1 comentario:

Argax dijo...

A mí esto de que la cabeza viaje por su cuenta me parece de lo más sugerente.
Qué no daría yo a veces por que me decapitaran y que mi coco se lo llevara la corriente.

Buen micro primo!