martes, 7 de junio de 2011

Lectura recuperada

Entró en la biblioteca. Acarició los lomos de los libros apilados en las estanterías antes de escoger uno de ellos, casi al azar. Lo abrió más o menos por la mitad y comenzó a leer. Lo hizo en voz alta y con voz firme mientras sus manos recorrían de arriba a abajo las páginas, hojas perforadas por diminutos orificios que contenían su nuevo lenguaje. Las lágrimas recorrían sus mejillas, llanto de emoción por la lectura recuperada tras aquél desgraciado accidente. Era la primera vez que leía y lloraba al mismo tiempo, con los ojos cerrados y el alma más abierta que nunca.
Ismael

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso, Ismael. Me ha encantado.

Ismael dijo...

Muchas gracias, me alegro de que te haya gustado.
Saludos.

lpavonz. dijo...

Me suscribo a lo que dijo Anónimo, ¡¡¡Bellísimo!!!