lunes, 21 de mayo de 2012

En la clausura de la FLS

Ayer estuve en la clausura de la Feria del Libro 2012. Trabajé hasta las cuatro de la tarde, me fui a casa, comí y descansé un poco antes de ir a la Plaza Nueva. Llegué a las siete, con tiempo suficiente de darme una vuelta por los expositores. En uno de ellos compré un libro de Georges Perec, "Un hombre que duerme".

A las ocho, en la pérgola, el escritor griego Petros Márkaris presentó su libro "Con el agua al cuello". No he leído nada de Márkaris y ayer encontré a una persona que pone al mal tiempo buena cara. Optimista y vital -"Me crié en una familia que pasó por malos momentos, pero que, pese a todo, siempre estaba de buen humor y riendo"-, aunque con los pies en el suelo y consciente de la situación en la que se encuentra su país, habló no sólo de su obra sino de la crisis griega y sus puntos de conexión con la española. Describió la situación dramática en la que se encuentra Grecia y se mostró muy crítico con la clase política y económica. No en vano, el comisario protagonista de su novela, Kostas Jaritos, investiga el asesinato de un banquero. "Es la realización de una fantasía. Muchos lectores griegos me dijeron que era una idea ingeniosa, pero... ¡Lástima! No podían ponerla en práctica". Esto ha hecho que Márkaris haya tenido que incluir una nota en la contraportada pidiendo a los lectores que no imiten a los protagonistas del libro...
Me llamó mucho la atención la vitalidad de Petros Márkaris. Hicieron un repaso de la agenda del día del autor, que incluyó recepción, entrevistas, comida con los organizadores del evento, firma de libros y charla posterior, agotador para cualquiera y más aún para una persona de 75 años. Aun así, no perdió la sonrisa en ningún momento.

Después de la amena charla de Márkaris, me di una última vuelta por la FLS antes de la clausura, en una tarde en la que por fin se había ido ese Verano anticipado que me había estado martirizando los últimos días. Frío, quiero frío...

No hay comentarios: