lunes, 7 de mayo de 2012

La ruidosa soledad de Hrabal

"Una soledad demasiado ruidosa"
Bohumil Hrabal (1977)
Ediciones Destino
Hace unas semanas, mi amigo V me dejó un libro. No solemos prestarnos libros porque a pesar de que ambos leemos mucho a menudo nuestros gustos difieren, pero en esta ocasión acompañó el préstamo con un "estoy seguro de que te va a gustar".

Y acertó, vaya si acertó. El libro en cuestión se titula "Una soledad demasiado ruidosa", de Bohumil Hrabal.

No soy de escribir reseñas al uso. Para empezar, porque soy incapaz de calificar un libro como bueno o malo, para eso ya están los sesudos críticos a los que jamás entenderé. Me limitaré, por tanto, a dar mi opinión personal sobre qué sensaciones me ha transmitido tal o cual libro y lo bien o mal que lo haya podido pasar leyéndolo. Otras cuestiones las dejo para aquellos que se crean capaces de sentar cátedra sobre la calidad de una obra, esos críticos literarios sobre los que algún día tal vez daré mi opinión. Pero ya es hora de ir al grano...

"Hace treinta y cinco años que trabajo con papel viejo y ésta es mi love story. Hace treinta y cinco años que prenso libros y papel viejo, treinta y cinco años que me embadurno con letras, hasta el punto de parecer una enciclopedia, una más entre las muchas de las cuales, durante todo este tiempo, habré comprimido alrededor de treinta toneladas, soy una jarra llena de agua viva y agua muerta, basta que me incline un poco para que me rebosen los más bellos pensamientos, soy culto a pesar de mí mismo y ya no sé qué ideas son mías, surgidas propiamente de mí, y cuáles he adquirido leyendo, y es que durante estos treinta y cinco años me he amalgamado con el mundo que me rodea porque yo, cuando leo, de hecho no leo, sino que tomo una frase bella en el pico y la chupo como un caramelo, la sorbo como una copita de licor, la saboreo hasta que, como el alcohol, se disuelve en mí, la saboreo durante tanto tiempo que acaba no sólo penetrando mi cerebro y mi corazón, sino que circula por mis venas hasta las raíces mismas de los vasos sanguíneos".


Así comienza esta novela corta del autor checo nacido en Brno (Moravia) en 1914 y fallecido en Praga en 1997. Desde el principio me llamó la atención la historia de Hanta, protagonista indiscutible de la obra. Pero más allá de sus vicisitudes, me sorprendió la fluidez con la que se lee el libro. Página tras página, es de esos libros que apetece saborear sin prisa pero sin pausa, con lápiz y papel cerca para subrayar y hacer anotaciones sin parar. Estoy seguro de que muchos escritores jamás lo reconocerán pero a buen seguro al leer a Hrabal habrán pensado "cómo me gustaría escribir así". En 160 páginas, Hrabal nos cuenta el día a día de Hanta rodeado de libros, reproducciones de cuadros, papel viejo y otros invitados, esperados e inesperados, en torno a la trituradora de papel en la que lleva trabajando los últimos treinta y cinco años. Otro de los protagonistas de la obra es la ciudad de Praga, lugar que siempre he querido visitar y que Hrabal retrata de una forma muy particular, con un punto de decadencia atractiva que invita a acompañarle a través de sus calles.

Utilizando un lenguaje sencillo y a la vez muy elaborado, la historia aborda temas que nos afectan a todos aunque la vorágine en la que convertimos -o nos obligan a convertir- nuestras vidas no nos permite a menudo pararnos a pensar en ello. Cito la sinopsis de la contraportada: "En Una soledad demasiado ruidosa se entrecruzan reflexiones sobre el sentido de la creación artística en nuestros días, la contemplación inconsciente de una ciudad fascinadora, la evocación de una soledad existencial totalmente asumida y la constante y complacida exploración del universo literario...".

Nunca había leído a Hrabal, autor de otras obras como "Trenes rigurosamente vigilados" (1964) y "Yo serví al rey de Inglaterra" (1971) que desde ahora están en mi lista de libros pendientes, una lista que crece y crece de forma preocupante...

Recomiendo la lectura de esta pequeña gran novela a cualquier lector que busque mucho más que simple entretenimiento. "Una soledad demasiado ruidosa" le descubrirá una historia cruda que a su vez le hará reflexionar sobre temas en los que todos pensamos más de lo que a veces somos capaces de reconocer.

Gracias, amigo V.

2 comentarios:

Argax dijo...

Lo sabía, sabía que te iba a gustar. Pues me alegro. Qué pleasure compartir estos mundos, estos libros, en los que te sumerjes y te cambian algo por dentro.

Ismael dijo...

Este es uno de esos libros, sin duda. Tanto que después de Hrabal me he puesto a leer algo mucho más ligero, por simple defensa de la escasa cordura que a uno le queda.
Gran libro, espero nuevas recomendaciones.