martes, 3 de julio de 2012

Pues sí, no había dos sin tres

Sí, España ha vuelto a ganar la Eurocopa. Sí, ha logrado algo que ninguna selección había conseguido jamás, ganar de forma consecutiva Eurocopa, Mundial y de nuevo Eurocopa. Sí, en la final le dio un baño a la selección que, junto con España, mejor fútbol había durante el torneo. Un 4-0 inapelable frente a Italia que demuestra que España tiene la mejor selección del Mundo y es posible que de la Historia.
Vi la final en casa de unos amigos. Nos juntamos para la Eurocopa de 2008 y nos fue tan bien que desde entonces repetimos una serie de ritos torneo tras torneo. El domingo, por tanto, allí estuvimos una vez más. 16 personas, desde el mediodía, qué mejor excusa para juntarnos, charlar, comer, beber y disfrutar antes, durante y después del partido.

Creo que en los tiempos que corren, en los que hay tan poco que celebrar y escasas ocasiones para juntarnos y compartir un día entre amigos, el fútbol no es más que una buena excusa para olvidar por un rato los problemas. Me gusta el fútbol y por supuesto quería disfrutar del partido, pero los buenos momentos que pasé el domingo no los cambio por el mejor gol de Silva, Alba, Torres o Mata.

Anoche vi la celebración del título por televisión. La calles de Madrid atestadas de gente, vitoreando a 23 futbolistas, personas de carne y hueso como cualquiera de nosotros, que han ganado un título. Todo eso está muy bien, pero lo que más me llamó la atención fue las ganas de celebración de la gente. Es en épocas oscuras cuando más necesidad tenemos de buenas noticias y aunque el título de la selección española de fútbol no vaya a solucionar la crisis ni levante al país, se notó la necesidad de todos por celebrar algo, la escasez de buenas noticias, las ganas de olvidar aunque sea por un rato a tanto indeseable que anda suelto.

La Eurocopa terminó. Las portadas de los periódicos y los titulares de los informativos vuelven a la triste rutina de palabras oscuras: Prima de riesgo, bonos, austeridad, intereses, bancos, políticos, FMI, BCE, jueces, rescate, déficit, reformas, desempleo, copago, impuestos, recortes... El fútbol es un sueño, el pan y circo del siglo XXI -ya lo era en el siglo pasado-, pero cada día estoy más convencido que, sin dejar de lado la realidad, a veces es positivo dejarse llevar por la ilusión, disfrutar de lo efímero y olvidar, aunque sea por un rato, la oscuridad que nos rodea.

Sólo un "pero". Si no me equivoco, cada jugador de la selección se va a llevar, en concepto de prima por la victoria, un buen pico. En los tiempos que corren y con el pastizal que ganan en sus clubes, no creo que sea de recibo pagar ese dineral a unos jugadores que ya cobran lo más grande por hacer su trabajo. Entiendo que si el (ir)responsable de turno les ha ofrecido dicha prima ya no van a dar marcha atrás, pero no estaría de más que de los propios jugadores saliera donar esas cantidades a cualquier asociación benéfica o similar. Creo que los italianos ya habían anunciado que harían algo así si ganaban el título -aunque, permitidme la maldad, estos sabían que no tenían nada que hacer con España-. Podría cundir el ejemplo entre los internacionales españoles.

En cualquier caso, enhorabuena a los campeones y ojalá que a partir de ahora proliferen las buenas noticias en nuestro querido país de mierda.

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