jueves, 16 de mayo de 2013

La maldición de Béla Guttman

Ayer estuve viendo -y disfrutando, ya que fue un gran partido de fútbol- la final de la Europa League entre el Chelsea londinense y el Benfica lisboeta.

En principio, hablar de fútbol en un blog que está orientado básicamente a la literatura podría chocar un poco, lo entiendo. Pero me encanta el fútbol, lo he dicho en muchas ocasiones, y lo cierto es que gran cantidad de las historias que rodean a mi deporte favorito son muy literarias.

Para empezar, una curiosidad. En Lisboa hay dos grandes equipos, conocidos en España como Benfica y Sporting de Lisboa. Pues bien, en sus nombres comienza el equívoco. Resulta que ninguno de los dos se llaman como los conocemos por aquí. Me explico.

El nombre real del Benfica es Sport Lisboa e Benfica, es decir, el nombre de los del Estádio da Luz es sospechosamente parecido al de su eterno rival. ¿O no? Pues no, porque resulta que el nombre real del conocido en España como Sporting de Lisboa es Sporting Clube de Portugal. Esto es algo que mucha gente en España no sabe, así que ya sabéis, si vais a Portugal tened cuidado a la hora de nombrar a los equipos de la ciudad, porque no creo que a los lisboetas les haga gracia que a su equipo lo llaméis como al eterno rival.

En cualquier caso, este escrito tiene como fin transmitir una historia del club benfiquista que, pese a mi pasión por el fútbol, no conocí hasta ayer mismo: La llamada "maldición de Béla Guttman".

Durante la retransmisión del partido de ayer, los comentaristas nombraron en varias ocasiones la supuesta maldición que azota a los del Estádio da Luz. El Benfica estaba jugando muy bien y, una tras otra, fallaron innumerables ocasiones de gol, sobre todo en el primer tiempo. Es más, en el segundo periodo le anularon un gol por fuera de juego -bien anulado, todo hay que decirlo- y, en el colmo de las desgracias para los portugueses, Ivanovic dio el título en el descuento al Chelsea con un espléndido remate de cabeza, haciendo el 2-1 definitivo para los de Rafa Benítez. 

El fútbol, muchas veces, tiene historias muy literarias. Y la "maldición de Guttman" es una de ellas. Béla Guttmann (1900-1981) fue un futbolista y entrenador austro-húngaro que dirigió al Benfica desde 1959 a 1962. Bajo su mando, el club lisboeta consiguió los mayores logros de su Historia.
En la temporada 1960-1961, en el Wankdorfstadion de Berna, el Benfica derrotó al F.C. Barcelona por 3-2 en la final de la Copa de Europa, actual Champions League, logrando su primer gran título europeo y poniendo fin a la hegemonía del entonces intratable Real Madrid, campeón de las 5 primeras ediciones del torneo.

La siguiente temporada, 1961-1962, el Benfica repetiría título, al imponerse en el Estadio Olímpico de Ámsterdam al propio Real Madrid por 5-3.
El entrenador que llevó al Benfica a conquistar por dos veces el máximo torneo continental fue, cómo no, Béla Guttman. Y aquí da comienzo la verdadera historia. Resulta que el húngaro, consciente de lo que había conseguido, solicitó al club lisboeta un aumento de sueldo. Los dirigentes benfiquistas rechazaron tal aumento y Guttman fue despedido, o decidió irse él mismo, qué más da. El hecho es que, al despedirse, Béla sentenció: "Sin mi, el Benfica no volverá a ganar una copa europea en cien años". La bravuconada de Guttman, propia del entrenador despechado que no se sintió valorado por la entidad a la que tanto había dado, podría haber quedado como una mera anécdota... pero no, y ahora vais a entender por qué.

Temporada 1962-1963: Final de la Copa de Europa: AC Milan 2 - Benfica 1
Temporada 1964-1965: Final de la Copa de Europa: Inter de Milán 1 - Benfica 0
Temporada 1967-1968: Final de la Copa de Europa: Manchester United 4 - Benfica 1
Temporada 1982-1983: Final de la Copa de la UEFA: Anderlecht 2 - Benfica 1
Temporada 1987-1988: Final de la Copa de Europa: PSV Eindhoven 6 - Benfica 5 (penaltis)
Temporada 1989-1990: Final de la Copa de Europa: AC Milan 1 - Benfica 0
Temporada 2012-2013: Final de la Europa League: Chelsea 2 - Benfica 1

No entiendo demasiado de estadísticas, pero que un equipo llegue a 7 finales europeas y no gane ninguna de ellas debe ser un caso difícil de encontrar. Desde que Béla Guttman pronunció su ya famosa frase, "Sin mi, el Benfica no volverá a ganar una copa europea en cien años", el club lisboeta ha alcanzado 7 finales, 5 en Copa de Europa y 2 en UEFA -la última, ayer mismo, en el nuevo formato llamado Europa League- y las ha perdido todas.

Han pasado 51 años de aquello y sigue sin romperse el maleficio. A partir de ahí, que cada cuál crea lo que quiera, pero la historia es, cuanto menos, curiosa.

3 comentarios:

nemexia dijo...

Qué arte tienes pisha, ya sabemos casi todos quién era Gutmann "Kabrini"!! Gracias a ti. El hijo-gutma!

Lele Muñoz dijo...

Me encanta la historia, y espero que la maldición se cumpla este año también. Muchas gracias por contar la historia de Gutmann.

Ismael dijo...

Cuando conocí la historia me llamó mucho la atención, así que cuando me enteré de que el Sevilla jugará la final de la Europa League contra el Benfica, me acordé de esto.
52 años después, el Benfica tendrá una nueva oportunidad de acabar con la "maldición", o de agrandar la leyenda de Guttman.

Me alegro de que te haya gustado, gracias por el comentario.