lunes, 13 de mayo de 2013

Próxima desconexión, en menos de dos horas...

Empieza una nueva semana cargada de trabajo pero también llena de oportunidades. Estoy empezando a poner en práctica la teoría: Las horas de trabajo son horas en la que no existo; hago mi trabajo lo mejor que puedo y punto.

Mi verdadera existencia desaparece cuando entro por la puerta y resurge cuando salgo de allí. Creo que es sano que así sea. Una vez fuera, estoy decidido a aprovechar el tiempo como nunca lo he hecho. Después de pasar varios meses mal, por problemas de salud y, por qué no decirlo, anímicos, hoy veo las cosas de otro modo. Vuelvo a ser optimista, positivo, como siempre he sido. Con ganas de aprovechar el tiempo, ocupándolo con las cosas que me hacen sentir bien. Leo, escribo, paseo, viajo cuando puedo, veo fútbol, escucho música y me rodeo de la gente que quiero. No hay mejor desestresante que disfrutar de las cosas que a uno le gustan.

En un par de horas me desconectaré. Toca trabajar, algo necesario para poder hacer todo lo demás, y un privilegio tal como están las cosas hoy en día. Ocho horas de desconexión hasta renacer en mi vida real, la de las cosas interesantes que me hacen sentir bien. La teoría es buena, y ponerla en práctica es mejor.

En cuanto a la escritura, llevo un tiempo dándole vueltas a una historia que tengo que sentarme a desarrollar. Se me ocurrió una noche, con la radio puesta, y creo que si soy capaz de plasmarla negro sobre blanco podría ser interesante. Hasta aquí puedo leer.

Termino porque tengo que comer antes de irme al trabajo. Y lo hago con un deseo: Si estás leyendo estas líneas, si has logrado llegar hasta aquí sin aburrirte con mis reflexiones y también, por qué no, a quien se haya quedado por el camino... ¡Feliz semana!

1 comentario:

Argax dijo...

Pues creo que es la decisión correcta, yo intentaré imitarte. Un beso