jueves, 27 de junio de 2013

Una especie bastarda

Siempre me ha gustado escribir. Disfruto escribiendo. Pero no sólo me gusta imaginar historias, sino que en muchas ocasiones, cuando algo me preocupa, cojo un bolígrafo y lo plasmo en papel, esté donde esté. Me relaja y me produce la sensación de que la causa de mis desvelos queda ahí, negro sobre blanco, liberándome en parte del estrés que me lleva a escribir.

La escritura como terapia es un concepto muy conocido. Y la última vez que lo puse en práctica fue hace algunas semanas. Hace meses que no suelo ver los telediarios ni esos programas de debates donde cada tertuliano barre para casa sin objetividad ninguna, defendiendo en muchas ocasiones lo indefendible. Pero soy humano y no me gusta vivir aislado de todo lo que pasa y, de forma inevitable, me llegan cosas que no me gustan nada. En estos tiempos hay donde elegir. 

A continuación voy a transcribir mi último ejercicio de desahogo. Se trata de un artículo de opinión, personal e intransferible que, lo advierto desde ya, no persigue otro objetivo que el de servir de terapia desestresante. Y funciona, vaya si funciona...

La estupidez humana no tiene límites. Ignoro cuándo se torció el camino, cuándo se bifurcó y alguien decidió seguir la senda de la sinrazón y la inhumanidad. Un ejemplar defectuoso de ser humano al que, hoy lo sabemos, siguieron muchos otros para formar una nueva especie bastarda: la escoria inhumana.

Con el paso de los años, la escoria inhumana fue poco a poco dominando la Tierra. Dicha especie posee unas características propicias para ello: inhumanidad, falta de escrúpulos, insensibilidad, egoísmo, adoración al dios dinero... La especie humana, por su parte, se encuentra sometida al dictado de unos bastardos para los que el valor de la vida sólo depende del tanto tienes, tanto vales.

La mentalidad de la escoria inhumana para con la especie humana es simple, y se puede resumir en tres puntos. 

Los viejos lo que tienen que hacer es morirse:
Ya no son productivos, no hacen más que provocar gastos sanitarios, cobran pensiones... En resumen, son una carga, estorban. De ahí que lo correcto, desde el punto de vista de la especie bastarda, sea recortar pensiones y sanidad. Mientras antes casquen, mejor.

Hay que mantener vivos a los seres humanos que estén en edad de trabajar, sólo por nuestro propio beneficio:
Las personas que se encuentran en la horquilla de edad productiva, es decir, en edad de trabajar y pagare impuestos a mansalva, sí merecen ser mantenidos con vida, pero sólo porque producen, consumen y, lo más importante de todo para la especie bastarda, trabajan y pagan impuestos a mansalva. Son fundamentales para que la escoria inhumana mantenga sus privilegios. En cuanto se hagan viejos, ya pueden morirse. Eso sí, hay que empezar pronto a matarlos, poco a poco, lentamente, no vaya a ser que les dé por vivir muchos años. Y qué mejor para ello que cargándose la sanidad...

¿Cómo evitar que la especie humana se subleve, reaccione ante tanta injusticia y se rebele contra el opresor, poniendo en peligro al sistema?:
Quitándoles la salud -fundamental para tener fuerzas para protestar, para salir a la calle y enfrentarse a la escoria inhumana- e, igual de importante, arrebatándoles la educación. Evitando que reciban una buena educación, la especie bastarda consigue que los seres humanos no adquieran las herramientas necesarias para ser conscientes de lo que se hace con ellos. Mientras menos conocimientos tengan y menos preparados estén para rebatir y defender sus argumentos, mejor.

A grandes rasgos, creo que estas son las líneas maestras del plan de exterminio creado por la escoria inhumana que domina el Mundo, una especie bastarda que, debido a sus características, no ha dudado a lo largo de los años en asesinar seres humanos para lograr sus propósitos y mantener sus prebendas.

Y es que hoy en día no es necesario apretar un gatillo para matar. Basta con desahuciar, abaratar los despidos, subir impuestos, recortar pensiones, educación, sanidad... Ni más ni menos que poner en marcha la hoja de ruta que iniciaron hace años los bastardos que forman la escoria inhumana que, por desgracia, nos malgobierna.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Espero que te hayas desahogado y dessestresado, pero creo que eres muy pesimista, estamos de acuerdo en que hay que arreglar ésto, pero de forma positiva y sin verlo todo tan negro, hay términos medios. ¡¡¡Alégrate de lo bueno, que también lo hay.

Ismael dijo...

Por supuesto que hay muchas cosas buenas, y las disfruto cada día más.

Pero una cosa no quita la otra. Las cosas buenas las gestionamos nosotros mismos y debemos disfrutarlas al máximo, pero es una pena que quienes se supone que tienen responsabilidades que nos afectan a todos sólo busquen el beneficio propio y les importe un mojón la vida de los demás.

Y me reafirmo en lo escrito, hoy en día no hace falta apretar un gatillo para matar.

Gracias por tu comentario, un saludo.