lunes, 22 de julio de 2013

El misterio de los ovnis y los militares (I)

Hoy me he levantado conspiranoico. Este estado se caracteriza por no creer nada, o casi nada, de la versión oficial que las autoridades de turno ofrecen sobre cualquier tema, a menudo sesgadas, manipuladas y absurdas. Bien pensado, mi conspiranoia es diaria, pero hay días en los que esa sensación está más presente que de costumbre.

Así pues, preparaos porque el tema de hoy es interesante y seguro que sorprenderá a algunos. Un tema que muchos conocerán, ya que no es nuevo, pero que resultará novedoso para aquellos que hayan oído alguna vez hablar de los ovnis pero no sepan que ese asunto no es sólo cosa de cuatro frikis, sino que las autoridades militares se interesan -y mucho- sobre el asunto. Y es que las cosas no siempre son como algunos quieren que creamos que son.

Hace muchos años, cayó en mis manos una revista que me abrió las puertas de unos temas que hasta entonces no me habían llamado demasiado la atención. Era noviembre de 1996, yo tenía 18 años y ese ejemplar de la revista Enigmas me sorprendió hasta el punto de empezar a interesarme por historias en las que no había reparado antes.

Uno de esos temas fue el fenómeno ovni. Y no porque viera fotos trucadas, que las hay y muchas, ni historias más o menos inventadas, que también abundan. Me llamó tanto la atención porque descubrí el interés de los organismos oficiales por un tema que, en teoría, no existía.
Cubierta del nº1 de La Gaceta del Norte, 11 de octubre de 1901

Vamos a empezar viajando en el tiempo. Año 1976. El mítico periódico La Gaceta del Norte publicó por entregas documentos oficiales sobre el fenómeno ovni, obtenidos por el reportero navarro Juan José Benítez. Doce expedientes secretos que le fueron entregados a Benítez -se sabría tiempo después- por el teniente general Felipe Galarza, Jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire español, el 20 de octubre de 1976. Aquellos expedientes fueron recopilados por el periodista en su libro Ovnis: Documentos Oficiales del Ejército Español (Plaza y Janés, marzo de 1977).
Podéis imaginar qué ocurrió a raíz de la publicación de dicha información por parte de La Gaceta del Norte: aquella desclasificación clandestina produjo una avalancha de peticiones civiles al Ministerio del Aire que provocó un problema logístico tal que el ejército se vio en la necesidad de volver a cerrar el tema y reclasificarlo.
Avanzamos en el tiempo. Año 1992, un año histórico para nuestro país y, como vamos a comprobar, no solo por la Expo de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona. En abril de aquel año comenzó el proceso de desclasificación de los informes ovni por parte del Ejército del Aire. Salieron a la luz pública, con su explicación correspondiente, los expedientes que desde hacía tres décadas engrosaban los archivos militares. La mayoría de los casos fueron explicados asegurando que efectos meteorológicos, visiones del planeta Venus o la Luna habían provocado aquellos avistamientos.
Esto motivó una réplica inmediata por parte de algunos investigadores, entre los que se encontraba el citado Juan José Benítez, acusando a los responsables de la desclasificación de manipular y ocultar información esencial, así como de ofrecer conclusiones absurdas de los incidentes presuntamente investigados.

Los expedientes son públicos y cualquier interesado en el tema puede hacerse con una copia. Yo lo hice en su momento y lo cierto es que las explicaciones que se dan a la mayoría de los casos parecen un insulto a la inteligencia más que el resultado de una investigación seria y rigurosa. Información mutilada, censurada, distorsionada, ausencia de documentos originales y, lo que es casi peor, explicaciones sin fundamento alguno que dejan a la altura del betún a pilotos con miles de horas de vuelo que, según las conclusiones de los presuntos especialistas encargados de la también presunta investigación, fueron tan ineptos como para confundir objetos que aceleraban y desaceleraban, subían y bajaban, encendían y apagaban luces y aparecían en sus radares... con la Luna. Cada cual está en su derecho de creer lo que quiera, pero hay cosas que no se sostienen.

Este artículo no es más que la introducción a otros que quiero escribir en los próximos días o en las próximas semanas, Para quienes siguen estos temas será algo conocido, pero quiero dirigirlos a esos otros que nunca se han interesado en estas cosas. Se trata de informaciones que muchos desconocerán y que ponen de manifiesto que, pese a que oficialmente el fenómeno ovni no existe, lo cierto es que a las autoridades militares les interesa y mucho el asunto.

Y es que la mentira tiene las patas muy cortas... 

2 comentarios:

Fesaro dijo...

Ten cuidado vayan a silenciar tu blog la censura de PP

Ismael dijo...

A ver si hay suerte y se censuran ellos mismos. Total, para lo que hacen mejor que se vayan un poquito al carajo.
PSOE y PP, la misma mierda es.