viernes, 26 de julio de 2013

Los misterios del arte (III): Ventura Salimbeni

Hoy vamos a comprobar que cualquier obra se presta a múltiples interpretaciones. La que presento hoy, concretamente, ha hecho correr ríos de tinta desde hace mucho tiempo. Enseguida entenderéis por qué.

Para empezar, nos situamos en el año 1600. Bonaventura Salimbeni (1568-1613) fue un pintor manierista italiano que el siglo pasado saltó a las primeras páginas de multitud de publicaciones por una pintura llamada Glorificación de la Eucaristía, que hoy podemos observar en la iglesia de San Pedro de Montalcino, a unos 40 kilómetros de Siena:
La clave del misterio está en la esfera azulada situada en la parte superior, entre Jesús y dios. En teoría, el orbe representa el globo terráqueo, las antenas son dos cetros y los pequeños círculos que contiene son el Sol (parte superior) y la Luna (parte inferior). Hasta aquí, todo correcto. Contemplemos la esfera con mayor detalle:
La noticia comenzó a circular a mediados del siglo XX. Tras el lanzamiento del Sputnik, primer satélite soviético puesto en órbita (4 de octubre de 1957), muchos vieron en el cuadro de Salimbeni una clara anticipación. ¿Pudo el pintor italiano adelantarse a su tiempo, pintando en el año 1600 un objeto que no existiría hasta más de 350 años después?:
Cada uno es libre de opinar lo que quiera. En mi opinión, no creo que vaya más allá de una simple coincidencia, cualquier otra explicación nos llevaría a terrenos pantanosos. No obstante, la representación de Salimbeni es muy sugerente y ha dado pie a todo tipo de conjeturas. Que cada cual decida qué explicación le convence más.

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