martes, 30 de julio de 2013

Los misterios del arte (IV): Monasterio de Visoki Decani

Hoy vamos a viajar a Kosovo, en concreto al monasterio cristiano ortodoxo de Visoki Dechani o Decani, situado en el pueblo de Dechani, a unos doce kilómetros al sur de la ciudad de Pech.

¿Qué tiene este lugar de especial? Al margen de haber sido construido hace casi 800 años, la UNESCO lo declaró en 2004 Patrimonio de la Humanidad, citando sus frescos como uno de los ejemplos más valiosos del llamado renacimiento paleólogo en la pintura bizantina y un valioso documento de la vida en el siglo XIV.

La anomalía de hoy tiene como protagonista, precisamente, una de las pinturas del monasterio, conocida como La crucifixión:
Observemos los dos objetos que aparecen en la parte superior derecha e izquierda del fresco. Oficialmente, se trata de la Luna (derecha) y el Sol (izquierda). Tiene su lógica, pero hay algunos elementos extraños en dichas representaciones. Para empezar, Luna y Sol pueden parecer similares a la representación que se hace de ellos en otras pinturas. Una atenta observación, no obstante, nos permite comprobar que esto no es así. En otras pinturas similares, incluso algunas en las que en el interior de los astros aparece alguna figura, no es habitual que sean representadas sentadas, de cuerpo completo y, aún más extraño, dando la espalda a la figura de Jesús (siempre se orientan hacia el crucificado):
Las figuras han dado pie a numerosas interpretaciones. Hay quienes quieren ver la representación de avistamientos de la época, asociados desde tiempos inmemoriales a diferentes religiones. Hay que reconocer que las figuras son muy sugerentes y dan que pensar, aunque es difícil conocer el objetivo del autor o autores del fresco. Algunos investigadores, incluso, van más allá. 

César Reyes de Roa lleva algunos años estudiando los frescos del monasterio kosovar y ha hecho algunos descubrimientos interesantes. En un artículo publicado en su web antiguosastronautas.com, titulado Decani Revisitado, el investigador argentino analiza el extraño simbolismo representado en los frescos de Visoki Decani. En concreto, en las figuras de la Luna, el Sol, ovnis o lo que quiera que sean, César Reyes afirma que podemos encontrar la que se puede interpretar como la tríada semita, símbolos que fueron utilizados dos mil años antes de Cristo para identificar a tres poderosas divinidades de la mitología mesopotámica: Sin (Nannar, para los sumerios), Shamash (Utu, para los sumerios) e Ishtar (Ianna, para los sumerios).

Para quienes hayan leído El duodécimo planeta y otras obras de Zecharia Sitchin, los nombres de los dioses Sin, Shamash e Ishtar les sonarán a buen seguro. Son los Nefilim que vinieron del cielo, nuevas piezas a incorporar en este extraño rompecabezas.

En definitiva, un enigma histórico-artístico más que añadir a la lista. Como siempre, es posible que jamás obtengamos una respuesta satisfactoria, pero no es menos cierto que los frescos están ahí, en el monasterio kosovar de Visoki Decani, a disposición de cualquiera que desee investigarlos.

2 comentarios:

Argax dijo...

Me encanta esta serie de misterios en el arte.

Seguro que hay más de un apasionado que ha ido a visitar todos estos lugares y obras que nombras. Como plan de viaje no está nada mal...

A ver la próxima qué nos cuentas.

Ismael dijo...

Gracias, la verdad es que me encantaría poder visitar todos esos lugares, a lo mejor algún día.
Apuntados están, sólo falta tiempo y dinero para ir allí. Por cierto, este de Visoki Decani está en una zona de conflicto casi permanente, ya sabes, serbios, kosovares y demás...
Me alegro de que te guste, un beso.