martes, 2 de julio de 2013

Realidad alternativa

Seguro que todos, en alguna ocasión, hemos experimentado esta sensación. Estás hablando con alguien, y mientras en el mundo real se desarrolla una escena incómoda o desagradable para ti, tu mente crea una escena alternativa, una especie de mundo paralelo, en el que la misma escena transcurre de un modo muy diferente. En esa realidad alternativa dejas volar la imaginación y te desahogas a placer. En ese momento, en la vida real, mientras hablas con esa persona, que por supuesto no sabe qué pasa por tu cabeza, esbozas una sonrisa.

Pondré un ejemplo práctico para que podáis entender a qué me refiero. En Alta Fidelidad, magnífica película dirigida por Stephen Frears en el año 2000 y protagonizada por John Cusack, Tim Robbins y Jack Black, entre otros, hay una escena que refleja a la perfección lo que he intentado explicar antes. En esa escena, Ian Ray Raymond (Robbins) entra en la tienda de discos de Rob Gordon (Cusack) para hablar con él de un tema personal. Mientras en la escena real se desarrolla un diálogo tenso pero civilizado entre ambos, la mente de Rob crea una escena paralela en la que da rienda suelta a su imaginación y en la que se comporta como realmente le gustaría, desahogándose a base de bien. Si no habéis visto la película, os la recomiendo, a mi me encantó.
En el mundo en el que vivimos, y cada día más, se producen escenas en las que tenemos que mordernos la lengua casi hasta hacernos sangre. No tenemos más remedio que interactuar con algunas personas con las que nos gustaría no tener nada que ver, personas que no aportan nada bueno a nuestras vidas pero con las que no tenemos más remedio que tratar. Es cuando hablamos con este tipo de personas cuando nos gustaría que esas escenas paralelas de las que hablo pudieran hacerse realidad, pero por desgracia a día de hoy no siempre es posible.

Por suerte, nuestra auténtica realidad es mucho más compleja como para reducirla a desahogos puntuales, y hay muchas otras cosas de las que disfrutar sin tener que depender de personas tóxicas. Y es en esta auténtica realidad, mucho más agradable, en la que debemos apoyarnos.

Imagino que son cosas que se aprenden con los años.

1 comentario:

Fesaro dijo...

Yo no sabía muy bien de que iba la peli pero la vi porque había una escena en la que salia Bruce springsteen y al final me encantó esta peli.