lunes, 5 de agosto de 2013

Los misterios del arte (V): "Virgen de las Rocas", Leonardo Da Vinci

Hoy traigo a mi blog una obra de uno de los hombres más conocidos de la Historia: Leonardo Da Vinci. Y no, no se trata de La Última Cena. Algún día escribiré algo sobre esta, aunque para aquellos que quieran leer un buen libro y a la vez aprender más sobre el Cenacolo del maestro italiano, recomiendo La Cena Secreta, de Javier Sierra, donde el turolense analiza los misterios de uno de los cuadros más famosos de la Historia del Arte.

Pero no es La Última Cena la única pintura de Da Vinci con misterio. Hoy vamos a conocer algo más sobre otra de sus obras maestras, la conocida como Virgen de las Rocas. En ella, Leonardo representa a una madonna con los niños Juan el Bautista y Jesús, junto con el arcángel Uriel. La escena se desarrolla dentro de una cueva:
"Virgen de las Rocas" (1483-1486)
Primera curiosidad: esta escena no aparece en los evangelios. En ninguna parte se refleja un encuentro entre Juan el Bautista y Jesús durante su infancia y, menos aún, en una cueva camino de Egipto, tal como sostiene Leonardo en sus anotaciones sobre la obra.

Esta obra fue encargada a Da Vinci para decorar el altar mayor de la iglesia milanesa de San Francesco el Grande, está datada entre 1483 y 1486 y hoy puede admirarse en el Museo del Louvre parisino. No obstante, y aquí tenemos la segunda parte del misterio, la obra no satisfizo a los frailes de la Orden de San Francisco, quienes habían encargado la pintura al de Vinci. ¿Por qué? En primer lugar, ninguna de las figuras tiene halo de santidad, extraño sobre todo en el caso de Jesús. Es más, el protagonista de la escena parece ser Juan más que el propio Jesús, e incluso el arcángel Uriel señala con su dedo al Bautista.

Las anomalías del cuadro no quedan ahí. Si nos fijamos en los dos niños, comprobamos que son casi idénticos: mismo pelo, mismas facciones y hasta idéntica sonrisa. Vamos más allá en este sentido. Ciertas creencias apócrifas sostienen que Jesús tuvo un hermano gemelo. Al parecer, esta teoría era muy seguida entre los primeros cristianos. De hecho, en algunos de los cincuenta y dos libros desenterrados en 1945 en Nag Hammadi, cerca de Luxor, en Egipto, y que forman parte de la tradición gnóstica, se afirma que Tomás, el discípulo incrédulo, se llamó en realidad Judas Tomas y fue gemelo de Jesús.

¿Un poco rebuscado, tal vez? Quizá se empiece a aclarar este tema al comprobar que Tomás, traducido al arameo, significa gemelo. Más aún. En el evangelio de Juan, a Tomás se le llama Tomás Dídimo. ¿Adivináis el significado del término dídimo en griego? Pues sí, también se traduce por gemelo.

Volviendo al cuadro de Leonardo, lo que muchos tal vez no sepáis es que el descontento de los frailes de la Orden de San Francisco por las rarezas del cuadro, obligó al florentino a pintar una nueva versión del cuadro, datada en 1497 y expuesta a día de hoy en la National Gallery londinense. Las diferencias entre ambas versiones son sutiles pero de calado: La madonna, Jesús y Juan el Bautista aparecen con sus respectivos halos de santidad y el arcángel Uriel ya no señala a nadie, entre otras leves modificaciones:
"Virgen de las Rocas" (1497)
Qué quería representar Leonardo en la primera versión es un misterio. Algunos creen que se basó en un libro semiherético llamado Apocalipsis Nova, escrito por un tal Joao Mendes da Silva, también conocido como Amadeo de Portugal, un beato que, al parecer, defendía que los verdaderos artífices de la fe cristiana fueron la Virgen María y Juan el Bautista. Esto explicaría algunas de las anomalías de la primera versión de la obra...

Faltan un par de cuestiones importantes. En primer lugar, en 2005 fue descubierta una tercera versión de la Virgen de las Rocas, datada en una fecha intermedia respecto a las otras dos, sobre 1493 (colección Chéramy, París). Una vez más, las diferencias son muy sutiles entre ellas. ¿Por qué pintó Leonardo tres versiones de un mismo cuadro? Tal vez nunca lo sabremos:
"Virgen de las Rocas" (1493)
Por último, un cuadro más que añadir al enigma: Los tres niños santos, de Bernardino De´Conti. Esta obra afronta el tema, inusual y de naturaleza gnóstica, de Jesús y su doble. Para añadir más leña al fuego, comprobamos que los gemelos están representados exactamente con los mismos gestos que los niños de la Virgen de las Rocas:
"Los tres niños santos" (1520)
Detalles como los expuestos sobre estas obras demuestran que el arte es mucho más que estética y técnicas pictóricas. El mensaje oculto de muchas de ellas puede ser indescifrable pero es evidente que está ahí para quien quiera seguir investigando. Y la obra de Leonardo Da Vinci, a día de hoy y pese a todo lo que sobre ella se ha estudiado, investigado y escrito, continúa siendo un enigma.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

es extranio que no existan comentarios al respectos sobre todo ante el actual tambaleo de la iglesia católica y sobre todo que es bien sabido de católicos o no que la sede no a ocultado infinidad de cosas a través de los tiempos respecto al hombre mas grande que a existido(SEGUN YO)

Anónimo dijo...

Muy extraño

Anónimo dijo...

Me senti como una bebe que le estuvieran explicando de historia... Mas bien, me sentí en una conferencia

Rossana (Dilectarte) dijo...

Leonardo fue un hombre fuera de lo común, por sus descubrimientos científicos y su talento en algunas ramas artísticas fue declarado como hombre universal. No debe extrañarnos que sus conocimientos vayan más allá de nuestro entendimiento. En el libro de su biografía del autor Charles Nicholl, el escritor menciona que en algunos de los folios de Leonardo aparece un garabato seguido de la palabra "dime", sin aclar ni hacer ningún comentario adicional acerca de este hecho. Saludos, muy interesante el tema

Ismael dijo...

Gracias por los comentarios.
Tengo pendiente la lectura de la biografía de Leonardo escrita por Nicholl, seguro que es muy interesante. Un saludo.