martes, 21 de enero de 2014

Cuberos y Bubión: historia de un cuadro

La semana pasada estuve unos días descansando en Benalmádena, con mis padres y mi novia. Dimos un paseo por Torremolinos y mi padre y yo nos acercamos a la galería de arte del pintor Manuel Cuberos.

Hace años, mis padres compraron un cuadro de este pintor. Siempre me ha gustado ese cuadro, así que nos acercamos a la galería de Cuberos para ver otras de sus obras. Tuvimos la suerte de hablar con el propio pintor. Nos estuvo explicando que él trabaja sobre fotografías y que posee un fondo de unas 10.000 fotos, muchas de ellas hechas hace más de 30 o 40 años. De esas miles de fotos, nos comentó que casi la mitad las hizo en sus numerosos viajes a las Alpujarras granadinas, en concreto a la zona de Pampaneira, Bubión y Capileira.

El cuadro que tienen mis padres colgado en el salón de casa es, precisamente, una representación de un precioso rincón de Bubión. Durante la visita a la galería de Cuberos, recordé unas fotografías que tomé hace algunos años.

Me preparaba para pasar unos días en Bubión, con mi novia y unos amigos. Fui a casa de mis padres y le hice una fotografía al cuadro; estaba dispuesto a buscar ese rincón y reconocer el lugar desde el que Cuberos hizo la fotografía que inspiró aquel cuadro. Sentía curiosidad por saber si el lugar permanecía tal como fue inmortalizado por el autor o si el paso del tiempo había borrado el rastro de aquella escena que tanto me gustaba.

Para añadir dificultad a la empresa, tal vez porque mi curiosidad pudo con el frío que hacía, la primera noche que pasé en Bubión salí cámara en mano en busca de ese rincón. Era consciente de la dificultad, ya que aunque el pueblo es pequeño tiene muchos rincones parecidos. Más aún teniendo en cuenta que era de noche. Di varias vueltas por la zona de la iglesia, atravesé una calle, dos, busqué alguna referencia en la fotografía del cuadro que llevaba conmigo... Cuando estaba a punto de dejar la búsqueda para el día siguiente, al doblar una esquina junto a la iglesia... allí estaba. Algo cambiado, es cierto, pero no había duda: ese era el lugar desde el que Cuberos hizo tantos años atrás aquella fotografía, que después plasmó en el cuadro que colgaba en la pared del salón de casa de mis padres.

La semana pasada, contemplando las obras de Cuberos recordé esta historia y he rescatado las fotografías. En primer lugar, podéis ver la fotografía que le hice al cuadro de mis padres:
En segundo lugar, la fotografía in situ, el rincón que Manuel Cuberos, hace décadas, quiso inmortalizar y que se convertiría en protagonista de uno de sus cuadros:
Conseguí situar el lugar y la semana pasada, durante nuestra visita a su galería, le comentamos la historia de estas fotografías al autor. Pese al paso de los años, mis indicaciones le hicieron recordar con precisión el lugar.
  
Entiendo al pintor. La zona de las Alpujarras, y en concreto el maravilloso Barranco de Poqueira, donde están situados Pampaneira, Bubión y Capileira, tiene algo especial. Un lugar que recomiendo a cualquiera que tenga pensado huir del bullicio de la ciudad y busque naturaleza y un entorno rural con pueblos preciosos que siempre merecen una visita. La historia del cuadro me ha traído buenos recuerdos de aquellos días, espero volver pronto.

4 comentarios:

Argax dijo...

Me acuerdo. De la foto, de los gatos, de la terraza, del disfraz de pollo y de princesa embutida. Un buen retiro y un buen lugar para vivir si te lo planteas.

Ya volveremos, seguro...

Fesaro dijo...

Vaya puntazo

Artecuberos dijo...

Dando un paseo por la red me he encontrado con esta bonita historia sobre uno de nuestros cuadros.
Gracias por compartirla.

https://www.artecuberos.es/

Ismael dijo...

Precioso cuadro. Releer la anécdota años después me ha hecho revivir muy buenos momentos.

Espero volver pronto, a Bubión y a la galería de arte de la Costa del Sol.

Un saludo.