jueves, 23 de enero de 2014

Cuestión de organizarse

Hace unos días me pasó algo curioso. Me levanté con ganas de escribir. El hecho en sí no es novedoso, me ocurre a menudo, pero sí la sensación que me transmitió. Pensé en el paso del tiempo, sí. En la pérdida de tiempo que supone el día a día si no somos capaces de organizarnos bien.

Pensé en el tiempo que me ocupa el trabajo, un mal necesario, el peaje que debo pagar para poder sobrevivir en este mundo que está así montado. Pero también fui consciente de que podría aprovechar mucho mejor el tiempo si fuera capaz de hacer algo que nunca he hecho: organizarme.

Así pues, lo primero que hice con esas ganas de escribir fue sacar el material que tengo apilado en mi biblioteca y que dormía el sueño de los justos, a la espera de ser rescatado. Rescaté apuntes, cuadernos de notas, borradores (todo eso sólo en papel, porque me gusta escribir a mano, pero en el ordenador hay más)... y me encontré con algo parecido a esto: 
Entonces pensé, de nuevo, en el paso del tiempo. En el tiempo disponible que podría dedicar a escribir y que dejo pasar con mil tonterías. Y he decidido organizarme. Restando el tiempo de dormir, trabajar, las tareas domésticas que toquen, la lectura, las salidas y entradas y los imprevistos que puedan surgir, sigo disponiendo de tiempo suficiente para escribir. Basta con minimizar la pérdida de tiempo; ver la televisión no conduce a nada (no hay más que basura) y navegar por internet a menudo es una pérdida de tiempo porque nos ponemos a bichear sin sentido. Reduciendo eso (es cierto que veo poca televisión, pero me he propuesto ver menos aún), podré contar con un tiempo precioso para poner orden en el mamotreto de apuntes que tengo ahora justo a mi lado.

Me apetece porque como he dicho muchas veces escribir, al igual que leer, me gusta y me relaja, por lo que me apetece dedicarle más tiempo. Y es que muchas veces, por encima de cualquier otra circunstancia, no es más que cuestión de organizarse bien.

2 comentarios:

Argax dijo...

Estamos de acuerdo.

Sabes, a menudo reflexiono sobre lo mismo y me siento mal cuando pierdo una tarde tonteando en internet o en la televisión.
Nos venden que tenemos derecho al ocio, pero el ocio que nos ofrecen es vacío e improductivo. Como en muchas otras cosas, en esto, también debemos desprogramarnos, ánimo!

Ismael dijo...

Cierto, hay tantas cosas que desprogramar... Si de algo está sirviendo todo esto que estamos viviendo en esta época oscura, es para ser conscientes de las mentiras sobre las que se basa aquello que muchos llaman "sociedad", "educación"... Ese Sistema inventado por unos pocos para manejar a muchos.
Nunca es tarde para una buena desprogramación, seguida de una mejor con(s)ciencia...
¡A por ello!