jueves, 2 de enero de 2014

Un año nuevo, un año mejor...

Adiós, 2013. Un año sobre el que no pienso escribir ni una sola línea más a partir de este momento, por muchos motivos.

Los primeros días de 2014 son estos en los que declaramos a los cuatro vientos nuestros buenos propósitos, esos que cada año nos ponemos como objetivo y que uno a uno, inexorablemente, vamos abandonando hasta repetir el mismo patrón y cometer, un año más, los mismos errores que juramos desterrar para siempre.

Por este motivo, mis buenos propósitos para 2014 son muy distintos a los de otros años. Son ambiciosos, pero alcanzables; sé que exigirán un considerable esfuerzo por mi parte, pero pienso hacer todo lo posible por cumplirlos.

Algunos de esos objetivos puedo contarlos, otros no. Perder peso, hacer más ejercicio, cuidar mi salud... El resto prefiero guardarlos para mi; tiempo habrá, si los acontecimientos se desarrollan como espero que lo hagan, de contar lo que sea menester.

2014. Cómo pasa el tiempo. Cuando era pequeño, hace ya muchos años, recuerdo que pensar en esta época era sinónimo de avances espectaculares en todos los campos. A mediados de los 1980, era difícil imaginar que el futuro, ahora presente, iba a ser como es. Es cierto que se han logrado importantes avances en muchas disciplinas, pero el ser humano sigue siendo la misma especie tarada y vergonzante de siempre.

Sea como fuere, el año 2014 ya está aquí. Y un año más, tengo las mejores intenciones y deseo lo mejor para mi mismo y para (casi) todos los que me rodean. La diferencia con otros años es simple: no quiero que se repita lo ocurrido en 2013. Para ello, como ya he dicho, voy a utilizar todos los medios a mi alcance.

¡Feliz 2014 a (casi) todos! 

2 comentarios:

Fesaro dijo...

Que se cumplan todos tus propósitos. Magnifica frase para comenzar una entrada

Ismael dijo...

Gracias Fer. Espero que tu año sea espléndido y que el 2013 quede atrás, muy atrás...
Un abrazo.