martes, 11 de febrero de 2014

"Sin noticias de Gurb", Eduardo Mendoza

Sin noticias de Gurb
Eduardo Mendoza (1991)
Editorial Seix Barral
La presente es una reseña tardía. Lo es por dos motivos: porque querría haberla escrito antes, pero entre unas cosas y otras la he ido posponiendo, y porque este libro lo leí hace bastante tiempo, aunque lo releí hace poco.

Hay escritores que demuestran un sentido del humor especial. Sin duda, es el caso que nos ocupa. Durante mucho tiempo, amigos y familiares me recomendaron la lectura de Sin noticias de Gurb. Un libro, decían, divertido, muy entretenido, bien escrito y rápido de leer. Así pues, aprovechando un vuelo Sevilla-Londres para visitar a mi hermano Sergio, decidí leer este pequeño gran libro durante dicho trayecto.

El argumento de la obra es, en sí mismo, absurdo: dos alienígenas llegan al planeta Tierra, aterrizan en Barcelona, y uno de ellos (Gurb) desaparece. Su compañero decide ir a buscarlo, así que tiene que entrar en la ciudad y desenvolverse como buenamente puede entre esas extrañas criaturas que dicen llamarse seres humanos.

Estamos ante una sátira enorme en la que Eduardo Mendoza nos muestra una ciudad absurda, repleta de seres (humanos) absurdos, en la que estos pobres alienígenas descubren con estupor y sin anestesia qué forma de vida domina el planeta.

Imaginad a un alienígena que decide adoptar la apariencia de la cantante Marta Sánchez y que de buenas a primeras desaparece en la ciudad de Barcelona. Su compañero, para ir en su búsqueda, se convierte nada más y nada menos que en el conde-duque de Olivares. A partir de ahí, el protagonista (como es costumbre en Mendoza, sin nombre) muta a medida que va descubriendo la naturaleza de la extraña especie que habita la ciudad, siguiendo los pasos de su compañero Gurb.

Mendoza hace un uso magistral de un género que, bien utilizado como es el caso, da mucho juego: la guía narrativa es el diario del compañero de Gurb, pequeños apartados (divide la acción en días y horas) en los que se desarrolla la trama. Todo un acierto.

En la Nota del Autor que sirve de prólogo al libro en la edición que yo leí, Eduardo Mendoza confiesa que Sin noticias de Gurb es sin duda el libro más excéntrico que he escrito, probablemente porque no es en rigor un libro, o no nació con la voluntad de serlo. En sus orígenes, no fue más que una historieta, una fábula de ciencia ficción en clave de humor en la que un viajero espacial, a su regreso de la Tierra, refería a sus amigos las cosas raras que había visto en el curso de sus viajes, ante el estupor de aquéllos. Mendoza no llegó a terminar ese relato.

Años más tarde lo retomó para cumplir con un compromiso periodístico. Le dio la vuelta y aprovechando la inminencia de los Juegos Olímpicos en Barcelona, quiso reflejar el estado de la ciudad convirtiendo la historia original en una fábula urbana.

En cuanto a la técnica narrativa, Mendoza confiesa que di con una técnica narrativa que me había de facilitar enormemente la tarea: la división del tiempo narrativo en fracciones mínimas.

Cuando le propusieron publicar el relato en forma de libro, el autor se mostró reacio en un principio. Aceptó, realizó algunas modificaciones al original y terminó convirtiéndolo en, posiblemente, su libro más vendido.

El propio Mendoza explica que la razón del éxito (de este libro) es fácil de explicar, al menos en parte: es un libro breve y sumamente fácil de leer.

No me gusta viajar en avión. En aquella ocasión viajaba solo y mi única compañía fue Sin noticias de Gurb. Y tengo que reconocer que lo pasé bomba con su lectura. Un libro muy recomendado y, sin duda, muy recomendable.

2 comentarios:

Víctor L. Briones Antón dijo...

Pues sí, en su sencillez está su gran mérito. En que es ligero y fresco. En que el componente crítico entra fácilmente porque está muy adornado con la sátira.

Lo he leído un par de veces. Y me reí mucho.

Fesaro dijo...

autor que tengo pendiente pero no se lo digas a nadie