jueves, 1 de mayo de 2014

"El desconocido Julio Verne", Miguel Salabert

El desconocido Julio Verne
Miguel Salabert (1974)
CVS ediciones
Hace un par de semanas, tal como apunté en un artículo anterior, me llegó vía Iberlibro un ejemplar de la biografía que Miguel Salabert publicó en 1974 sobre Julio Verne. Ayer terminé de leerla y he de decir que ha cubierto mis expectativas.

En diversos foros había leído que la biografía verniana de Salabert es de las mejores que se han escrito, tal vez la mejor en nuestro idioma. Desde la primera página, Salabert demuestra un profundo conocimiento de la vida y obra del genio de Nantes. 

La maravillosa introducción que nos ofrece Miguel Salabert justifica por sí misma la lectura de toda la obra. Pero en esta biografía hay más, mucho más.

En palabras de Salabert, Julio Verne es, ante todo y sobre todo, un gran novelista. Un escritor original, dotado de un prodigioso talento narrativo y descriptivo. La maestría con la que conduce la intriga de sus relatos, su habilidad en exponer con viveza y sencillez las más complicadas teorías científicas o procedimientos técnicos sin por ello romper la acción, el humor, y la ironía nunca ausentes de sus obras, le dan la talla de escritor que le niegan los que, superficialmente, le relegan al rango de simple vulgarizador... (páginas 14 y 15).

Y es que según Salabert, Verne, uno de los autores más leídos, es el peor leído (página 16). Verne escribió para un público juvenil por contrato. Por este motivo, el de Nantes se encargó de introducir en su obra una simbología que pudiera ser captada por otro tipo de lectores.

Salabert rompe con la imagen de burgués sedentario de Verne. Burgués sí, pero su supuesto sedentarismo no fue tal. Verne a Turiello: Me siento el más desconocido de los hombres (página 25).

A lo largo de 24 capítulos y casi 300 páginas, Miguel Salabert desgrana la vida de Julio Verne para mostrarnos las circunstancias que propiciaron la creación de las grandes obras maestras vernianas. El autor no olvida profundizar en aspectos vitales fundamentales como la difícil relación de Verne con su padre y posteriormente con su hijo, el atentado que sufrió a manos de su propio sobrino, su amor por el mar, inspirador de buena parte de sus relatos, o los achaques que le obligaron a abandonar la lectura y al mar y que tanto le perturbaron en sus últimos años de vida.
En cuanto a su obra, la escritura de Julio Verne evoluciona con los años. Cumple una primera época optimista, hasta el año 1879, que demuestra la fe del autor galo en el progreso y en el porvenir. No obstante, al correr del tiempo, su visión se va haciendo desencantada, amarga, sombría, hasta abocar al horror de las ciudades del Mal, tales como Sthalstadt y Blackland (página 12).

Salabert defiende que las anticipaciones que se le otorgan a Verne son fruto del profundo estudio de múltiples disciplinas científicas. El autor pone el acento en algunas de las anticipaciones menos conocidas de Verne (las más conocidas las incluí en un artículo anterior), como aquellas en las que podemos atisbar similitudes entre el Herr Schultze de Los quinientos millones de la Begún, obra de 1879, y Adolf Hitler (...probar la superioridad de la raza germánica que, por ello, debe dominar a todas las demás...).

Le llama la atención al autor la poca trascendencia que ha tenido la obra de Verne que, en su opinión, más anticipaciones contiene, La jornada de un periodista americano en 2889 (1889): utilización de la energía de las mareas, rascacielos de 300 metros, climatización automática, fotografía en color, aislantes térmicos y sonoros, máquinas calculadoras, productos sintéticos, aerobuses, televisión, publicidad aérea, belinofoto, robots, aceras rodantes, comunicación óptica con los planetas, lasers que electrocutan a un ejército a distancia... La imaginación de Verne y su estudio de múltiples disciplinas científicas parecen no tener límites.

Llevaba muchos años detrás de este libro. Tras su lectura, entiendo el por qué de su buena fama. De hecho, estoy seguro de que muchas biografías posteriores de Verne han bebido de la de Salabert. Se me vienen a la mente al menos dos de las que leído con anterioridad, que o mucho me equivoco o reproducen párrafos prácticamente idénticos a algunos de los que se puede leer en el libro de Miguel Salabert, una obra imprescindible para cualquier aficionado a la literatura en general y a Julio Verne, en particular.

4 comentarios:

Allan Carciente dijo...

excelente directo para mi blog, pronto publicaré el prólogo de Viaje al centro de la tierra, luego los otros,un saludo

Allan Carciente dijo...

Iré publicando los otros prólogos de Salabert, se me ha pasado, para enviátelo y publicarlo en el blog, pues esos libros a excepción de la Isla Misteriosa, son difíciles conseguir,yo tengo los 5

ALLAN dijo...

Hola:

Ya escaneé casi todos los prólogos de Salabert, me falta el de la Isla Misteriosa, iré publicando próximamente en mi blog dichos prólogos, asi lo podrás tener.

Un saludo

Ismael dijo...

Genial, estaré atento a lo que vayas publicando.
¡Un saludo!