lunes, 5 de mayo de 2014

El "libro blanco" de Suecia

Hoy quiero compartir algo de lo que estuvimos hablando hace un par de semanas en Voces del Misterio. Un tema reciente que muchos tal vez no conozcáis, debido a la escasa (e inexplicable) difusión que ha tenido en los medios de comunicación: el Libro Blanco de Suecia. Nada de leyendas urbanas ni conspiraciones sin contrastar su veracidad; se trata de información facilitada por el propio gobierno sueco.

El libro blanco de Suecia

Enero de 2011. El ministro sueco de integración, Erik Ullenhag, manifestó su compromiso de publicar un libro blanco, sobre las agresiones y los ataques de los que han sido víctimas los gitanos en Suecia desde comienzos del siglo XX y hasta no hace demasiado tiempo. Al parecer, no midió bien sus palabras, ya que cuando estudió la documentación que había comprendió que los hechos eran más graves de lo que creyó en principio (el propio ministro ha definido los hechos como un periodo oscuro y vergonzoso de la historia sueca). Así pues, el libro blanco fue publicado finalmente el pasado mes de marzo.

Me ha llamado la atención, y me consta que le ha ocurrido a mucha gente, la escasa repercusión que ha tenido esta noticia en los medios de comunicación. Estamos hartos de noticias absurdas que se repiten hasta la saciedad, mientras otras de una gravedad evidente apenas tienen eco. Creo necesario que se conozcan estos hechos tan terribles, entre otras cosas, para evitar que se repitan en el futuro.

Como indiqué anteriormente, el libro blanco refleja los abusos cometidos contra la etnia gitana desde comienzos del siglo XX. En los documentos desclasificados, llama la atención el concepto que el gobierno sueco tenía de los gitanos, descritos como una amenaza, sujetos indeseables, incapacitados sociales, una carga...

Todo comenzó con la elaboración de censos, elaborados por organismos oficiales como el Instituto para Biología Racial o la Comisión para la Salud y el Bienestar. Censo e identificaciones de los gitanos por agencias gubernamentales, que sirvieron de punto de partida para la discriminación posterior. Es decir, lo primero era localizarlos, marcarlos. ¿Os suena?

Prohibición de entrada a los gitanos en el país. Hay que tener en cuenta que el auge del nazismo (se estima que murieron unos 600000 gitanos a manos de los nazis) hizo que muchos gitanos llegaran a Suecia en busca de refugio. Sin embargo, Estocolmo reconoce ahora que hasta el año 1964 prohibió la entrada de los gitanos al país. Es decir, no dejaban entrar a los gitanos y los que ya estaban en el país recibían la visita de policías uniformados que les obligaban a revelar su origen étnico, así como el de sus padres y toda una serie de información personal e íntima. Muy civilizado todo...

Acceso a una vivienda. Los ayuntamientos les prohibían establecerse de manera permanente, impedían que se registraran en los censos y dificultaban su acceso a una vivienda.

Educación. Expone métodos y prácticas de segregación de los niños gitanos en clases especiales.

Acceso al trabajo. Se aplicaron normas y reglamentos que marginaron más a los gitanos.

Pero tal vez la medida más brutal de las que tomó el gobierno sueco contra los gitanos fue la esterilización masiva de mujeres de etnia gitana y la retirada de hijos. Se llevaban a los niños, sin que se haya confirmado su a buen seguro triste destino y, entre los años 1934 y 1974, el Estado prescribió a las mujeres gitanas la esterilización, apelando al interés de las políticas de población. No hay cifras oficiales de víctimas, pero se estima que más de 200000 mujeres pudieron verse afectadas.

Ya veis, el siempre alabado modelo de democracia, igualdad y educación de la civilizada Suecia tenía puntos muy oscuros. No obstante, hay que reconocer al gobierno sueco su gesto a la hora de reconocer errores propios, hechos vergonzosos que a buen seguro habrán ocurrido (y seguirán ocurriendo) en otros lugares sin que trascienda.

¿Acaso imagináis a un político español reconociendo algún error, por nimio que pueda parecer?

El audio del programa en el que hablamos de este tema, programa nº361 de Voces del Misterio, está disponible en Ivoox y podéis escucharlo y/o descargarlo aquí.

3 comentarios:

Rubén Angulo dijo...

Bueno, la civilización nórdica nos gana en muchos aspectos pero también aquí tenemos nuestras virtudes. Ahora, evidentemente, priman los enormes defectos de nuestros políticos, con lo que estoy de acuerdo.
Pero bueno, lo que me ha llamado la atención es lo del racismo. A mi me toca directamente, de una manera que no viene al caso. La gente, en general, dice que el racismo es cosa del pasado y bla bla bla... El racismo está a día de hoy tan despierto y latente como hace 1000 años. Es cuestión de que se den las circunstancias necesarias para la segregación o los progromos. Es algo connatural al hombre cebarse en las diferencias de sus semejantes, ya sea porque tenga las orejas muy grandes o por que no tenga el dinero suficiente para cubrir sus necesidades menos básicas. Así somos y así, desgraciadamente, seguiremos. Si hacemos sangre del otro con estas cosas, qué no haremos con el color de la piel. No confío ni siquiera en la política actual de integración. Tengo niños pequeños que comparten aula con otros niños de nacionalidades diversas, y veo cómo se hacen enormes diferencias...

En fin... para qué más

Un saludo compañero

Argax dijo...

En cuanto al racismo, mientas existan dos mundos (por decir poco) económicamente, habrá racismo. Porque el distinto lo es por pobre y porque representa una amenaza a la posición económica del acomodado, lo que pasa es que claro, decimos que lo que nos molesta es su distinción en cuanto a raza.

Y por lo demás, la situación es preocupante: la información coartada y tendenciosa, hoy mismo miraba yo mientras desayunaba las noticias sobre las próximas elecciones europeas y todo se centraba en destacar como Hollande ha tenido que bajar a la lógica de los recortes, tres tertulianas y una moderadora y ni una voz alternativa; la repetición de una verdad a media o una mentira completa hasta que la versión oficial es imposible de críticar. Así cómo vamos a hablar de Suecia o de cualquier cosa que sea distinta o vaya en contra de versiones oficiales y es que publicar aquí el libro blanco sobre ese maltrato a gitanos traería los fantasmas de nuestra guerra no resuelta, de nuestras fronteras, muchas cosas...

En fin, tenemos unos políticos absolutamente miserables, unos medios coartados y somos un pueblo acomplejado, cobarde y maleducado.

Ismael dijo...

Es tan triste como cierto lo que comentáis. Hay mucho más que el color de la piel; con el racismo se enmascaran mucho asuntos pendientes, por eso en este país es un tema casi tabú.

Por desgracia, no creo que lleguemos a ver superado ese odio que muchos tienen no al negro, al chino o al gitano, sino al DIFERENTE. La sociedad está enferma y cada día sufro viendo las reacciones desproporcionadas de la gente por auténticas gilipolleces.

En el fondo, creo que todo esto le viene bien a los mismos de siempre. Al fin y al cabo, les interesa que se hable de cualquier cosa menos de lo que nos están haciendo, ya sea en Suecia, España o el país que sea.

Eso sí, en el número de gentuza (hablo de los mandamales, no de la gente de a pie) por metro cuadrado nos llevamos la palma, seguro.

Gracias por vuestros comentarios, un saludo.