lunes, 3 de noviembre de 2014

"La vida es un balón redondo", Vladimir Dimitrijević

La vida es un balón redondo
Vladimir Dimitrijević (1998)
Editorial SextoPiso (2010)
Hace algo más de dos semanas escribí un artículo en el blog sobre un libro que llevaba mucho tiempo en mi lista de libros deseados pero que como tantos otros, parecía abocado a permanecer toda la eternidad en ella. Comenté que gracias a la reedición de la editorial SextoPiso había podido hacerme con él y que esperaba que su lectura no me defraudara, remitiendo a su correspondiente reseña en mi blog.

El libro en cuestión es especial: se trata de un libro de fútbol. El (en mi opinión) mal llamado deporte rey es una de mis grandes aficiones, literatura aparte. La vida es un balon redondo, no obstante, no es un libro de fútbol al uso.

Basta ojear algunos de los títulos del índice para comprobar que estamos ante un libro que poco tiene que ver con los libros de fútbol que estamos acostumbrados a ver en los anaqueles de las librerías generalistas: El señor Špic, La aristocracia y la nobleza de la pierna, El milagro contra la parálisis, El consuelo de los humildes, Las hormigas y los hombres, Los suspiros, Las orejas del exilio, Los concursos de escupitajos, Los hombres-sándwich, Un brebaje de mal sabor, La tienda del zapatero... Dimitrijević utiliza el fútbol como excusa para hacer literatura, dejando a un lado el morbo y las anécdotas superficiales que suelen abundar en los libros deportivos. Logra transmitir, con una prosa sencilla y elegante a la vez, haciendo uso de frases y expresiones muy bien construidas, su pasión por ambas disciplinas. Se apoya en recuerdos infantiles y de juventud, en anécdotas personales donde tiene cabida la inocencia pero también la guerra, la amistad pero también la política, siempre desde el punto de vista de alguien que disfruta de aquello que le hace vibrar el alma.
Hace poco, recopilando información sobre el autor, descubrí un artículo que me dejó tocado: el obituario del propio Dimitrijević que publicó Javier Rodríguez Marcos en El País, el 16 de julio de 2011. Pese a darme de bruces con la triste noticia (no sabia que Dimitrijević había fallecido), el artículo de Rodríguez Marcos me permitió conocer mejor al autor nacido en Skopje, actual República de Macedonia. 

Descubrí que Dimitrijević, después de aquella lesión que le impidió pasar de ser un proyecto de buen futbolista, decidió dedicarse a su otra gran pasión: la literatura. Abandonó Yugoslavia en 1954 rumbo a Suiza; en 1966 fundó en Lausanne la editorial L'Âge d'Homme, cuya sede se encuentra en la actualidad en París. El sello creado por Dimitrijević cuenta con 4500 títulos y fue pionero en la publicación en Europa occidental de algunos autores del Este de la talla de Vassili Grossman.
 
La labor como editor de Dimitrijević, desconocida para muchos, es sin embargo reconocida por el propio sector. Con La vida es un balón redondo, el balcánico demostró que además de buen editor es un gran escritor. Y digo es, porque su obra permanece.
 
Dimitrijević murió el 28 de junio de 2011 a los 77 años, en un accidente de tráfico cuando viajaba de Lausanne a París. Triste final para un hombre que supo unir sus dos grandes pasiones, fútbol y literatura, en La vida es un balon redondo. Un libro al que el propio Dimitrijević se refería como mi breviario como hombre y como editor.

2 comentarios:

Víctor L. Briones Antón dijo...

No sabía de la vertiente de editor. Como siempre nos lo sabes contar muy bien. No pocas listas de libros pendientes habrán crecido al leerte.

Si te soy sincero a mí me interesa esa parte de editor más que la de futbolista frustrado, aunque que un deportista acabe dentro del mundo de la cultura y la literatura en concreto debería de ser más "publicitado" ya que no es frecuente y serviría para romper tópicos.

Nos curramos una monografía...? el tema está ahí. Tenemos al señor Mel y sus Best Sellers, juas!

Un abrazo y espero verte pronto.

Ismael dijo...

A mí, por regla general, no me gustan demasiado los libros de fútbol. Suelen estar mal escritos o centrarse en las típicas tonterías de siempre: anécdotas absurdas de niñatos absurdos que por saber darle patadas a un balón se creen el centro del Universo.

Este libro, en cambio, utiliza al fútbol como excusa para hablar de la vida: experiencias de juventud, amistad, política, guerra... Esa mezcolanza me ha gustado mucho y está bien escrito.

La faceta como editor de Dimitrijević me ha llamado mucho la atención. No la cuenta en el libro, pero e internet hay información (poca, pero la hay) sobre este punto.

En cua tó a la monografía, estoy dándole vueltas desde hace unos meses a una idea para escribir algo que aúna fútbol y literatura, siempre poniendo el foco en esta última. Ya tendremos tiemp de hablar de ello y de los bestsellers de Mel :)

Gracias por tu comentario, ¡un beso!